La inconformidad por su apariencia ha hecho que ignoren los resultados irreversibles o consecuencias fatales que pueden ocasionarles las cirugías estéticas extremas a las que se han sometido. Las famosas influencers Andrea Ivanova y Amber Luke no conocen los límites del bisturí y la tinta y, pese al peligro que corren, aseguran que continuarán sometiéndose a los cambios.

La influercer Andrea Ivanova es una joven búlgara que con 22 años es conocida como la “Barbie humana”. Su obsesión por ser la mujer con los labios más grandes del mundo no para, hasta el punto de no importarle que le dificulten para comer. Un reportaje de Al Rojo Vivo, publicado en Instagram, dice que tiene 25 inyecciones de ácido hialurónico en sus labios y el busto deformado por las cirugías.

Andrea Ivanova se ha aplicado 25 inyecciones de ácido hialurónico en sus labios. Foto: andrea88476.
Andrea Luke tiene los senos deformados a causa de las cirugías. Foto: andrea88476

La australiana Amber Luke es llamada “Dragón blanco de ojos azules”, apelativo que casi la deja sin visión y que le dio fama internacional. Quedó ciega por 3 semanas, luego de que le tiñeran de azul sus glóbulos oculares. La influencer tiene más de 200 tatuajes de la cabeza a sus pies. Además, se ha hecho cirugías para convertir su lengua en bífida, los lóbulos de las orejas expandidos, se hizo un aumento de senos, rellenos en mejillas y labios y colocó implantes puntiagudos en las orejas.

La influencer Amber Luke es conocida como "Dragón de ojos azules". Foto: amber_luke666.
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La australiana Amber Luke tiene 200 tatuajes en su cuerpo. Foto: amber_luke666.

 

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El cirujano plástico Diego Arango, en entrevista con Al Rojo Vivo, dijo que la mayoría de los procedimientos extremos son irreversibles. “El juicio de estos pacientes está alterado, ellos tienen dificultad para saber qué es bueno y qué es malo. Solo obedecen a una obsesión por hacer una modificación a las irregularidades que son mínimas, pero que califican, incluso, como monstruosas. Padecen el trastorno dismórfico corporal que los empuja a modificar su cuerpo en busca de lo que consideran un aspecto ideal”.

El psicólogo Belisario Valbuena dijo que lo más preocupante de estos casos de las influencers son las consecuencias físicas médicas. “Hay riesgo mortal, porque al no estar conformes con su cuerpo pueden acudir a comportamientos suicidas”. (I)

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