El agresor quedó identificado como Luiz Antonio Santos Silva. El doloroso caso sucedía en una casa de un barrio de Río de Janeiro, Brasil.
Es muy probable que el SARS-CoV-2, virus que causa el covid estuviera en los mamíferos vivos que se vendían en Wuhan a finales de 2019.
Según el reporte de pescadores, en esta ocasión el animal fue encontrado muerto sobre unas piedras en las costas de Esmeraldas.
Jéssica G, de 28 años, mantenía una cardiopatía congénita denominada comunicación interauricular, lo cual le producía cansancio y dificultad respiratoria, entre otros problemas en su salud.