perros abandonados
El santuario canino Gustavo cubre las necesidades de los amigos de cuatro patas por las donaciones que realizan los moradores e instituciones. Foto: La Historia

Gustavo Rodríguez Zambrano, de 58 años, lidera el santuario canino que lleva su nombre y que acoge en la casa de la playa de su familia, ubicada en Manta, a decenas de perros abandonados.

El santuario comenzó a crecer en el año 2004 cuando Gustavo Rodríguez decidió dejar atrás su profesión de abogado; develando la existencia de muchos ‘peludos’ sin hogar en la ciudad y decidió llevárselos a la casa de la playa que había comprado su hermana, ubicado en la parroquia de San Lorenzo.

Con el tiempo la población empezó a crecer en los alrededores del santuario y a tener más de 200 caninos.

El centro es atendido por la hermana y la madre de Gustavo, pero con los años se sumó otra voluntaria, Consuelo, quien ayuda con el cuidado de los perros y su alimentación.

En el lugar existe un cementerio de mascotas que fue implementado hace un año; por la necesidad de uno de los moradores que deseaba enterrar a su mascota, para lo cual le formalizaron una ceremonia.

Para enterrar a una mascota en el lugar solo debes querer donar algo que sirva de ayuda para las mascotas.

El santuario canino Gustavo cubre las necesidades de los amigos de cuatro patas por las donaciones que realizan los moradores e instituciones, aun así, siempre necesita de comida y medicinas. (I)

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