"Es doloroso sí, pero también es doloroso verla así todos los días", confiesa Eugenia Velasco, una ecuatoriana quien tiene a su hermana postrada en una cama de un hospital luego de que hace unos meses sufriera un accidente cerebrovascular (ACV) que la dejará permanentemente en estado vegetal.

Sus declaraciones sobre el estado de su hermana abren el debate sobre la eutanasia en el país, procedimiento que es ilegal y que aún está lejos de ser discutido y aprobado por las autoridades ecuatorianas. Ella asegura que en caso de ser legal, solicitaría el procedimiento para su hermana.

" Yo creo que en el caso de mi hermana sí pediría una eutanasia. Uno sí tiene ese dilema en que tu quieres que vivan, quieres que estén a tu lado, es tu familia, es tu hermana o tu hija pero también el otro lado, cómo uno puede querer o pretender que viva en esa condición", dijo en declaraciones reseñadas por Teleamazonas.

La hermana de Eugenia es uno de los casos de pacientes con condiciones de salud irrecuperables que podrían solicitar una eutanasia sin embargo, sectores religiosos, sociales y civiles se oponen a la legalización de la eutanasia.

Santiago Carrasco, presidente de la Federación Médica Ecuatoriana, declaró a la televisora que aunque los médicos están para salvar vidas hay circunstancias de pacientes que tienen un sufrimiento extremo y sobre ese sufrimiento hay que tomar decisiones.

La enfermedad de la hermana de Eugenia no tiene cura por lo que su familiar afirma que su sufrimiento pueden extenderse por años. "Así como está pueden pasar 5, 10, 20 años así, sin moverse sin expresarse entonces qué hacemos. Es doloroso sí, pero también es doloroso verla así todos los días. El dolor es igual a verla muerta en vida que enterrarla y decirle descansa en paz. Es el mismo dolor", señaló Eugenia.

Por su parte, el padre Alberto Radaelli, presidente de la fundación ecuatoriana de cuidados paliativos, afirmó que un porcentaje "mínimo" de personas han solicitado acogerse a una muerte digna.

El caso de la hermana de Eugenia puede ser comparado con el de la colombiana
Martha Sepúlveda, quien padece de esclerosis lateral amiotrófica y solicitó acogerse a una eutanasia que iba a ser practicada el 10 de octubre, procedimiento que finalmente fue suspendido. Ahora la mujer deberá esperar por las autoridades y fijar una nueva fecha. La muerte para ella significa la liberación de una dura enfermedad.

Victor Escobar, también pasa por la misma situación en el país vecino, espera que finalmente pueda decidir sobre su cuerpo. A sus 59 años, lleva varios años en una constante lucha contra una enfermedad pulmonar crónica degenerativa que ha  ido mermando su calidad de vida, finalmente el juzgado 17 del círculo de Cali ordenó a la aseguradora que garantice su eutanasia.

Colombia es uno de los siete países del mundo donde la eutanasia es legal. Los otros son Holanda, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Nueva Zelanda y España.

(I)

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