Vivir el aquí y ahora. Esa es la filosofía que mueve la vida de José Luis Rodríguez “El Puma” a sus 78 años. Lo expresa sin preocuparse por el futuro, porque prefiere disfrutar el presente. No hay tiempo para anticipar situaciones, luego de dos grandes lecciones: someterse a un doble trasplante de pulmón en 2017 y vivir la pandemia y la pausa obligada de los escenarios.

Así lo expresó el artista venezolano en entrevista con El Nuevo Día y además aseguró que aprendió a no tener prisa y a salvaguardar el presente en vías de ser un mejor ser humano. También a tener humildad, bondad y evitar los rencores. En esa reflexión ubica la maltrecha relación con sus hijas Liliana y Lilibeth Rodríguez Morillo, quienes fueron objeto de controversias por casi tres décadas.

“No siento que estamos peleados. Son mis hijas. No tengo nada guardado dentro de mí. Dios y el tiempo decidirán eso. Cada vez que hay ofensas del otro lado sigo quedándome callado. Estoy tranquilo porque no tengo nada que esconder ni ocultar. Todo fluye cuando Dios permita que fluyan las cosas”, manifestó el artista.

Sobre la pandemia, además de bromear con que vio todo Netflix, sostuvo que le permitió visibilizar cuán importante es el entorno social y las relaciones de familia, amigos y el público. El dejar de pensar en el individuo para pensar en el colectivo. (E)

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