Las labores de rescate continúan en el Himalaya, tras la ruptura de un glaciar que provocó un deslave de grandes proporciones y afectó a cientos de trabajadores en una central eléctrica en la India. Se cumple el tercer día desde la tragedia y hay al menos 34 personas atrapadas en un túnel. A medida que pasan las horas, el drama crece, pues la esperanza de vida de estos individuos disminuye.

Mientras avanzan los trabajos de rescate la cifra de fallecidos, que comenzó con la recuperación de 14 cuerpos, ahora aumentó a 32. Asimismo, se habla de alrededor de 170 desaparecidos. En consecuencia, los socorristas redoblaron sus esfuerzos, debido a que trabajan contrarreloj, reseña AFP.

Toneladas de lodo, rocas y escombros obstruyen la entrada al túnel en el poblado de la India. De igual forma, los voluntarios, bomberos y otras autoridades trabajan día y noche con la esperanza de que los atrapados hayan encontrado un refugio con acceso al aire.

«A medida que pasa el tiempo, naturalmente las posibilidades disminuyen. Pero a veces suceden milagros», dijo Piyoosh Rautela, jefe las operaciones de rescate en el pueblo de Uttarakhand. (I)