Un experto en la realeza británica aseguró a medios internacionales que el bautizo de la pequeña Lilibet Diana, hija de Meghan Markle y el príncipe Harry podría no realizarse en Windsor ni mediante protocolos reales, como sí ocurrió con el de Archie Harrison, su primer hijo.

Tras su renuncia a la corona, los Duques de Sussex han estado dando duros golpes de independencia a la familia, especialmente a la reina Isabel II, como su mudanza a Estados Unidos y la entrevista que ofrecieron a Oprah Winfred en la que hablaron sobre lo terrible que fue la presión mediática luego de su boda.

En esta ocasión, según Richard Fitzwilliams, especialista en la realeza, el bautizo de la hija menor de la pareja “será en el estado natal de Meghan (California) y con el secretismo pero sin la controversia que rodeó el bautizo de Archie”, puntualizó de acuerdo con la revista Quién.

El medio reseña que justo el mes pasado se había difundido el deseo de Harry de bautizar a su niña en Windsor y con todos los protocolos pero al parecer han cambiado de opinión. Esta decisión podría afectar el futuro de Lilibeth pues al no recibir los santos sacramentos en Reino Unido quedaría sin efecto su posibilidad de aspirar al trono, en un futuro.

(E)

Lea también:

TE RECOMENDAMOS