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Ecuador

Un gran amor: El perrito Scoty acompaña a su dueño hasta el cementerio de Manta y la foto conmueve a todos

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El apego de una mascota hacia su amo quedó demostrada, una vez más, la tarde de este martes 28 de diciembre en Manta, donde un perrito, Scoty, estuvo durante todo el funeral de su dueño, víctima de un accidente vial ocurrido el pasado fin de semana.

Scoty no dejó solo a  Richard Carreño Loor en ningún momento. La presencia del perrito en medio de coronas de flores y cerquita de ataúd conmovía a todos.

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Lo que vieron los familiares y amigos en la sala  velatoria es la descripción perfecta del amor real que es capaz de transmitir un perro hacia una persona.

A  ratos, Scoty  era llevado en brazos por el hermano de la novia de Richard y quien resultó lesionada en el accidente del domingo 26 de diciembre, registrado en la vía Pelileo-Baños, provincia de Tungurahua.

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La tragedia vial, originada cuando "perdió pista" el autobús de la cooperativa Las Amazonas, apagó la vida de Richard, quien tenía 25 años, y de otras tres personas. Cuatro más quedaron en estado crítico por los golpes, informa Súper.

La reacción del perrito sorprendió a todos también en el  momento más duro para la familia: la hora del último adiós en el camposanto.

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Al retirar del féretro la fotografía de Richard, un Crucifijo y una vela, la urna fue llevada al automóvil de la funeraria.

Poco antes de iniciarse el sepelio en el cementerio Marbella, de Manta, el perro fue dejado encima del féretro.  Allí acompañó a su dueño un rato más.  Para los asistentes, fue inevitable llorar.

 Richard, el dueño del perrito Scoty, estudiaba arquitectura

“Mi hijo Richard era lindo, una persona muy humilde. Él era aquí todo, no me llamaba mamá, me decía Leyda. Él lucho tanto por su carrera… muy estudioso. Le faltaba solo un año para graduarse en arquitectura”, narró la progenitora a Notimanta.

Richard, su novia, y dos familiares decidieron disfrutar la Navidad en Cuenca y él se despidió de sus parientes el pasado jueves 23 de diciembre, en el barrio 9 de Octubre, donde vivía.

“Yo no quería que se fuera tan lejos”, expresó entre lágrimas la madre.

La lealtad de Scoty permanecerá en el recuerdo de todos en la barriada y gracias a un amigo del fallecido la conmovedora escena del perro sobre el ataúd quedó registrada en una fotografía. ¡Paz a tu alma, Richard! (I)

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