Uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años en todo el mundo tiene un problema de salud mental diagnosticado y cerca de  46.000 adolescentes se suicidan cada año, con lo que es una de las cinco principales causas de muerte para este grupo de edad.

Así lo refleja, señala EFE, el informe anual de Unicef sobre la situación de la infancia en el mundo, difundido este martes 5 de octubre y centrado en esta ocasión en la salud mental, cuyo día se celebra el 10 de octubre.

El "Estado Mundial de la Infancia 2021. En mi mente: promover, proteger y cuidar la salud mental de la infancia" es el análisis más completo hecho por Unicef sobre esta materia y revela que antes del covid-19 la infancia y la juventud ya sufrían estos problemas "sin que se hicieran las inversiones necesarias para solucionarlos".

Tan solo alrededor del 2 % de los presupuestos de salud de los gobiernos se destinan a la salud mental en todo el mundo, denuncia esta agencia de la ONU.

Salud mental y depresión

Según los primeros resultados de una encuesta realizada por Unicef y Gallup entre niños y adultos de 21 países, que se adelanta en el "Estado Mundial de la Infancia 2021", una media de uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años encuestados dijo que a menudo se siente deprimido o tiene poco interés en realizar algún tipo de actividad.

A pesar de que el impacto de la pandemia en la salud mental y el bienestar emocional de los niños y adolescentes españoles es "innegable", Unicef afirma que, si cuentan con el entorno y las herramientas adecuadas, "la mayoría serán capaces de normalizar sus vidas y tener una evolución positiva".

Sin embargo, hay grupos especialmente vulnerables, como quienes ya tenían algún trastorno previo, las víctimas de violencia, los que sufrieron aislamiento, separaciones y/o duelos debido al covid-19, los que están en riesgo de pobreza infantil, y los niños migrantes y solicitantes de asilo.

Más de 1,6 millones de niños han sufrido una pérdida en educación

A medida que el covid-19 se acerca a su tercer año, las consecuencias para la salud mental y el bienestar emocional de los niños y los jóvenes siguen siendo "enormes", añade el informe.

Así, al menos uno de cada siete niños se vio directamente afectado por los confinamientos en todo el mundo y más de 1.600 millones sufrieron alguna pérdida en su educación. La alteración de las rutinas, la educación y el ocio, así como la preocupación de las familias por los ingresos y la salud, hacen que muchos jóvenes sientan miedo, rabia y preocupación por su futuro, resume el documento. (I)

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