Ella se presentó con un colorido ramo de flores y con su pequeña hija de 11 años entró a la iglesia. En el centro estaba su novio muerto dentro de un ataúd. Pero quería hacer su sueño realidad: Casarse con el amor de su vida. Esta conmovedora historia de amor ocurrió en Italia.

Andrea Campana, de 37 años, había fallecido en un accidente de tránsito una semana atrás. En la ceremonia de su entierro, su novia Giuseppina, quiso casarse con él, para cumplir el anhelo de ambos, reseñó Sputnik News.

Así los novios se unieron aún después de la muerte ante una homilía repleta de familiares y amigos que asistieron al funeral. La novia leyó para todos una carta de amor que había preparado con antelación para su esposo y que pretendía leerla el día de su boda.

“Andrea será siempre tuya y solo tuya”, le dijo el sacerdote  Jacek Kusiak, al declarar que este amor “supera todas las fronteras”. (I)

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