Las mascarillas se volvieron un elemento básico de uso diario para prevenir el coronavirus. Pero, al momento de desecharlas generan la "otra pandemia", la contaminación de mares y playas por la mala disposición final. Como cuenta la BBC, se consideran "desechos médicos" y por eso hay que seguir una serie de recomendaciones cuando van a botarse.

"Las mascarillas quirúrgicas están compuestas de etileno, un derivado del petróleo o del gas natural", explican. Para que se descompongan totalmente se ameritan 450 años. "No son reciclables y hay que desecharlas en contenedores cerrados, porque son un riesgo para los equipos de limpieza y reciclaje", agregan expertos.

Al ponerlas en un contenedor cerrado, se evita que se vuelen, yendo a parar a las costas, ríos y al mar. Las elásticas laterales pueden significar un riesgo para las especies marinas, mientras que los componentes pueden ser tóxicos. "Ni contar con que, usadas, pueden contener carga viral, esparciendo más el coronavirus", agregan.

Aunque debería ser básica la disposición de las mascarillas, no en todos los países hay equipos y sistemas de recolección y reciclaje. Además, están quienes las dejan en la calle, sueltas, o las lanzan al suelo. Este es un elemento que protege a los humanos pero puede causar mucho maltrato al planeta. (I)

Esteros de Guayaquil amenazados por montones de mascarillas, guantes y colchones de personas muertas por COVID-19

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