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Ecuador

En la memoria de “El Monstruo de los Andes” pesan más de 300 muertes: asesinó y violó a niñas en Colombia, Perú y Ecuador; llegó a declarar: “Las estrangulaba de día, mirándolas a los ojos” (VIDEOS)

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Cuando niño, al hoy llamado “Monstruo de los Andes”, “lo violaron en varias ocasiones por hombres que se ofrecían a ayudarlo. Foto: Foto: Captura de video tomada de Youtube / Magnus Mefisto
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Pedro Alonso López pagó cárcel por decenas y decenas de casos de muerte y violación de niñas. En  la historia criminal del mundo entero está reseñado como “El Monstruo de los Andes”.

A López, oriundo de Colombia, se le atribuyen por centenares las muertes y violaciones.

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La cifra de víctimas que se maneja en su caso es sencillamente espeluznante: ¡más de 300!

La historia del “Monstruo de los Andes” es escalofriante y su paradero se desconoce desde 1998. De estar vivo, tendría 73 años.

Las víctimas de López -raptadas, violadas y asesinadas-   eran de tres países. Ecuador, uno de esos. Los otros, los vecinos, Colombia y Perú.

Como lo hizo el también “Monstruo de Machala”, este “Monstruo de los Andes” practicó la necrofilia.

Sus víctimas eran menores, de entre 9 y 12 años. Todas con rasgos indígenas. No perseguía a menores de tez blanca, porque según “los papás vigilaban más”.

A las menores las estrangulaba… “siempre de día, para verlas a los ojos”.

Las enterraba él y las llamaba “muñequitas”. Contó que las "visitaba", pero como no se movían, se aburría y salía a buscar a más niñas. Realmente terrorífico su relato, divulgado en Infobae.

La infancia de López

Pedro Alonso López “es reconocido mundialmente”, publica Cope. Sus zarpazos de crueldad los dio entre 1969 y 1980.

Su niñez fue difícil, traumática. La madre era prostituta. Su padre fue uno de los tantos “clientes” de Benilda López. No lo conoció.

A Megdardo Reyes lo asesinaron cuando Benilda alcanzaba el sexto mes de embarazo y Pedro Alonso nació en octubre de 1948.

Dos lugares se tienen, publicados en medios, como los del nacimiento de López. Uno, Ipiales, cerca de la frontera con Ecuador. El segundo, Ventanillo, en el Tolima.

Pedro Alonso López creció, junto a sus 12 hermanos, en Santa Isabel, en el Tolima.

Para la familia no hubo casa, menos un hogar. Describen en Cope que era  una habitación, dividida por una cortina, la  que daba techo a todos.

En un espacio dormían los chicos. Al otro lado, Benilda, cada noche, abría la puerta a la pasión.

Distintos medios recogen que, obviamente, los hermanitos  escuchaban todo lo que pasaba en la habitación materna.

También describen los episodios de violencia que sufría Pedro Alonso cuando la madre lo castigaba a palazos.

La madre lo botó de la casa

Un hecho marcó su infancia y a la familia en general: Pedro Alonso trató de violar a su hermana menor. Él tenía 9 años.

“Cuando su madre se enteró, lo botó de la casa”. Llegó a Bogotá, donde “se convirtió en un vagabundo por las calles”, reseñó Infobae en abril de este 2022.

En un video en Youtube, publicado por Magnus Mefisto, se dice que antes de echarlo a la calle, Benilda le quemó los pies con la llama de una vela.

La vida en Bogotá también fue dura. Siendo aún un niño, el hoy llamado “Monstruo de los Andes”, “fue violado en varias ocasiones por hombres que se ofrecían a ayudarlo.

Ese mismo youtuber, que cuenta lo de la vela, expone que un hombre mayor lo llevó a un cuartucho, lo encadenó y lo abusó varias veces. Lo sodomizaba.

Un día, ese abusador lo liberó y el jovencito “tuvo que aprender a sobrevivir: peleaba con cuchillos, fumaba pasta básica de cocaína, robó en viviendas y buscó comida en la basura”, señala Infobae.

Una luz que pronto se apagó

En dos oportunidades a Pedro Alonso López la Providencia, por así decirlo, lo salvó de la muerte. La primera vez la luz brilló poco tiempo a su favor.

Narra Cope que a los 12 años,   una familia estadounidense se apiadó de él en Bogotá.

Publicaciones como la de Infobae y Magnus Mefisto dicen que un hombre lo llevó a casa. Para Pedro, quien sin duda desconfiaba, comenzaron días de una vida distinta: comía sin hurgar en la basura, tenía una cama, ropa y comenzó a ir al colegio.

Todo estaba mejorando hasta que un profesor abusó de él sexualmente. El incidente lo devolvió de golpe a las calles y a la delincuencia”, cuenta Cope.

De esa familia no se sabe qué pasó.

Entró a la cárcel

A los 21 años López fue detenido y enviado a una cárcel en la capital colombiana. ¿El delito? El robo de carros.

Tras las rejas, la historia volvió a repetirse… siguió siendo abusado sexualmente por otros reos.

Lo sentenciaron a 7 años. Pero Pedro decidió parar los abusos, consiguió un arma blanca y  degolló a sus atacantes. Eran tres.

Estos crímenes aumentaron su condena 2 años más, agrega El Comercio.

Inicia la carrera criminal de "El Monstruo de los Andes"

Pedro Alonso López salió en libertad en 1978 y se fue Perú, donde escogió radicarse en Ayacucho. Allí comenzó su historia criminal como  “El Monstruo de los Andes”, el asesino y violador en serie que el mundo llegó a temer.

En esa zona andina, entre poblados indígenas, se hizo depredador sexual.

Bajo engaños, ¡típico!, hablando de regalos, de dulces y hasta de supuestas ofertas de trabajo les echaba el lazo a las niñas.

Lograba “apartarlas de las zonas pobladas. Una vez estaban en parajes desolados, las violaba, estrangulaba”… Luego, volvía a abusar de los cuerpos inertes, relató Cope.

De acuerdo con el citado youtuber, él lanzaba a unas improvisadas fosas los pequeños cuerpos y habría llegado a desententerrar a algunos para la necrofilia.

En El Comercio indican que “otras investigaciones aseguran que él dormía abrazado a los cadáveres de sus víctimas y que luego abusaba sexualmente de ellas.

Esto implica que en su perfil psicológico también habría rasgos de sadismo y necrofilia”.

Varias niñas comenzaron a “desaparecer” y tiempo después en  Ayacucho sospecharon de él.

"Las niñas con los ojos más inocentes "

Este “Monstruo de los Andes”, con su patrón de maldad bien claro, narró que “elegía a las niñas que tuvieran los ojos más inocentes” y ratificó que les ofrecía regalos para que lo acompañaran al campo, apunta Infobae.

A continuación el medio citado publicó su dantesco modus operandi:

“Obligaba a la niña a tener sexo conmigo y ponía mis manos alrededor de su garganta. Cuando el sol salía, la estrangulaba. (…) Solo era bueno si podía ver sus ojos. Nunca maté a nadie de noche. Habría sido un desperdicio en la oscuridad, tenía que verlas a la luz del día (…).

(…) observaba cómo se iba apagando la luz de sus ojos (…)”.

En Perú se dice que López asesinó a cerca de 100 niñas de entre 9 y 12 años.

Sangre fría la de este asesino y violador en serie. Foto: Captura de video tomada de Youtube / Magnus Mefisto

Otra luz lo salva de la muerte

Las sospechas sobre él aumentaban y un grupo de indígenas lo atrapó “cuando quiso raptar a una menor”.

Él mismo contó cómo lo "cazaron" y así lo reseña Infobae: “Los indios en el Perú me habían atado y enterrado en la arena hasta el cuello cuando se enteraron de lo que les había estado haciendo a sus hijas.

Me habían cubierto de miel y me iban a dejar para ser devorado por las hormigas, pero una señora misionera americana vino en su jeep y les prometió que me entregaría a la Policía”.

Lo que pasó después deja más dudas que respuestas.  Cope dice que  “la justicia no tenía manera de probar ninguno de los asaltos ni recursos para seguir las pistas de Alonso López y le deportó a Ecuador”.

La información de Infobae es que la misionera “lo llevó a las autoridades peruanas, pero como no les interesaba lo que sucedía con las comunidades indígenas en Ayacucho lo terminaron deportando a Ecuador. Allí, Pedro escapó y se estableció en Ambato”.

"El Monstruo de los Andes" quedó al descubierto en Ecuador

Entre 1978 y 1980, divulga La Nación, “hubo un aumento en desapariciones de niñas en Colombia y más tarde en Ecuador.

La policía lo explicaba relacionando los hechos con cuestiones de trata de personas o señalando que las niñas habían huido de sus casas”.

Pero la naturaleza "habló": Una inundación en Ambato sacó a flote los restos de 4 niñas. Estaban desaparecidas. ¿Quién era el responsable de estas muertes?

Pocas pistas había, pero el mismo Monstruo terminó delatándose.

Una reseña  de El Tiempo lo describe “de tez trigueña, pelo ondulado y 1.70 de estatura”.

Fue capturado el domingo 9 de marzo de 1980 cuando intentaba raptar y violar a una menor de 11 años. Se dice que la interceptó en un supermercado en Ambato.

Eso lo hizo sospechoso de las muertes anteriores.

Fue declarado culpable, añade El Tiempo, “y sentenciado a la máxima pena contemplada en la legislación del Ecuador, por el asesinato de 16 menores de edad y cerca de un centenar de violaciones”.

PEDRO ALONSO LOPEZ, EL MONSTRUO DE LOS ANDES.JUNIO DE 1998. ARCHIVO DE FOTOS DIARIO EL UNIVERSO.

El doloroso paso por Ecuador

A decir de ese medio colombiano, “López llegó a Ecuador en 1973 huyendo de la justicia colombiana que lo buscaba afanosamente por crímenes y violaciones cometidas en el departamento del Tolima.

En tierras ecuatorianas, “durante el proceso que las autoridades le siguieron, el asesino confesó haber dado muerte a 16 de sus víctimas. Las autoridades creen que pudieron haber sido muchas más.

Según las autoridades, López seducía a las niñas pobres con caramelos, después las  mataba y abusaba de ellas.

Posteriormente las sepultaba, por lo general en el mismo sitio en donde las mataba, y a los dos o tres días regresaba, las desenterraba, las volvía a violar y las volvía a enterrar.

Ese era el terrible patrón del perverso criminal en serie.

Los asesinatos y abusos sexuales los cometió en Tunguarahua, Chimborazo, Pichincha, Ibarra y Carchi, divulga El Tiempo.

“López había sido condenado a 16 años de cárcel, sin embargo, la sentencia le fue reducida a 14 años por haber mantenido una conducta ejemplar en el penal García Moreno”, de Quito.

En Ecuador fue capturado el domingo 9 de marzo de 1980. Foto: referencial tomada de Fiscalía

Su confesión asombró a un “sacerdote” y a policías

Antes de ser sentenciado, para validar que efectivamente se estaba ante un verdadero criminal le llevaron a un sacerdote.

“Me ha confesado actos tan horribles, bestiales y violentos que no podía seguir escuchándole.

Primero violaba a las niñas y luego las estrangulaba mirándolas fijamente a los ojos porque en ese instante la excitación sexual y el placer llegaban su máximo punto, antes de que su vida se marchitara”, dijo Córdoba Gudino, recoge Infobae.

Sin embargo, La Nación expuso que el cura fue un “montaje”. Divulgaron a mediados de 2021: “López le confesó sus crímenes a un detective encubierto que se hizo pasar por un sacerdote confesor, aprovechando la fe católica del criminal”.

Luego a la Policía reveló: “Perdí mi inocencia a los 8 años, así que decidí hacer lo mismo a tantas muchachas jóvenes como pudiera (…)”.

De igual manera “relató que cuando las niñas estaban muertas cavaba un hoyo y las iba enterrando en grupos de tres o de cuatro para, después, ir a visitarlas, y a quienes bautizó como muñequitas.

Era usual que ‘conversara’ con los cadáveres, pero “como ellas no se podían mover, me aburría e iba a buscar nuevas niñas”.

Según este medio, “El Monstruo de los Andes’ llevó a los uniformados a diferentes lugares para desenterrar a las víctimas: encontraron un total de 74 cadáveres, niñas entre 8 y 12 años, con signos de haber sido violentadas, pero el psicópata confesó que eran más, que eran 110. Así, entre Perú, Colombia y Ecuador asesinó a más de 300 menores”.

Qué pasó con este criminal

El 31 de agosto de 1994, El Tiempo publicó: “A la espera de una orden de deportación, para ingresar a Colombia, permanece retenido en Ibarra (Ecuador), en la frontera con Ipiales, el tolimense Pedro Alonso López,  de 45 años, conocido como El Monstruo de Los Andes , quien terminó de purgar una condena de 16 años de prisión en el vecino país por asesinato y violación (…)”.

Finalmente, “lo extraditaron a Colombia para que sea juzgado, pero el magistrado lo halló "demente" y por lo tanto, inimputable”, explica Infobae.

Lo enviaron a hospital psiquiátrico “donde permaneció cuatro años, le impusieron una fianza de cincuenta dólares, la obligación de un tratamiento psiquiátrico y un seguimiento mensual de su caso ante una autoridad judicial.

Nunca cumplió nada. Apenas lo liberaron, el ‘monstruo de los Andes’ desapareció y se desconoce su paradero desde 1998”.

De acuerdo con La Vanguardia, publica La Nación, la última persona que vio a López fue su madre Benilda.

El criminal la habría visitado, y le habría pedido: “Madrecita, arrodíllese que voy a echarle una bendición”. Luego, le habría sacado dinero y se habría ido de allí.

Añaden de este violador y asesino en serie que "Interpol en 2002  emitió una orden de búsqueda y captura contra el criminal por las similitudes con el asesinato de una menor en El Espinal, Colombia".

En el 2012 lo vincularon al caso de otra menor en Tunja, también en suelo colombiano.

Benilda, sin duda, marcó la vida del “Monstruo de los Andes”. Hace unos años, quizás recordando por qué lo había botado de la casa dio estas  declaraciones, que reprodujo El Tiempo en septiembre de 2021: “Él es un hijo malo y yo no tengo la culpa que haya salido así”.

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Ecuador

Confirman primer caso de viruela del mono en una mujer en el Ecuador: No tenemos pacientes hospitalizados, asegura el ministro de Salud (VIDEO)

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Dos casos más de viruela del mono confirma el Ministerio de Salud Pública del Ecuador y asegura que uno de los diagnosticados con la enfermedad es una mujer.

Tenemos la primera mujer entre los casos de viruela del mono, indicó el ministro José Ruales, en rueda de prensa, acompañado del vicepresidente Alfredo Borrero.

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Dijo que la paciente tiene 29 años.

De acuerdo con lo expuesto por Ruales, en el país totalizan ya 19 diagnósticos con la viruela símica. Los dos últimos casos los confirmaron durante el reciente feriado nacional.

La semana pasada, en Loja confirmaron el contagio en un niño de apenas 9 años.

Cómo están los diagnosticados con viruela del mono

No hay casos hospitalizados, ni con enfermedad grave, destacó el funcionario.

Los casos son leves y están en vigilancia domiciliaria y se le hace seguimiento a los contactos (cerco epidemiológico). Los casos anteriores recibieron el alta médica, al igual que aquellos que contactaron los enfermos.

El Universo indica que en Azuay hay 3 casos, 1 en Cañar, 3 en El Oro, 4 en Guayas, 1 en Los Ríos, 5 en Pichincha, 2 en Santa Elena.

No hay muertes por la viruela símica en Ecuador

El titular del MSP enfatizó: “No hay fallecimientos por viruela del mono en Ecuador”.

Ruales recordó que una persona falleció con complicaciones de otra enfermedad y que fue detectada con viruela del mono cuando ingresó al hospital, pero su causa de muerte no fue viruela del mono.

Ese deceso se reportó el lunes 8 de agosto y se dijo, desde ese momento, que fue producto de una patología preexistente.

El Ministerio de Salud Pública ha instado a la población a mantener las medidas de bioseguridad, como la higiene de manos con agua y jabón o con alcohol gel.

Y, ante la presencia de síntomas, como vesículas (similares a granos) y fiebre, apuntó la agencia EFE, recomendó el uso de mascarilla y acudir al médico o centro de salud más cercano.

Para escuchar al ministro de Salud, aquí

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Ecuador

La tendencia de casos de covid-19 bajó en el Ecuador, pero el teletrabajo se mantiene hasta el 30 de agosto: "La pandemia no ha desaparecido", dicen desde el COE Nacional

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"La pandemia no ha desaparecido", dicen las autoridades sanitarias del Ecuador. Pero celebran que la tendencia de contagios de covid-19 en el país bajó con respecto al primer bimestre del 2022. Por lo tanto, una de las primeras medidas relacionadas a esta cifra es que las empresas públicas mantendrán el teletrabajo hasta el 30 de agosto.

El presidente del Comité de Operaciones de Emergencias (COE) nacional, Juan Zapata indicó al ministerio de trabajo y a las unidades de talento humano de los organismos públicos, que hasta el 30 de este mes tendrán la facultad de decir que trabajadores ejercen funciones de teletrabajo y quienes acuden al sitio.

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Dentro de 15 días evaluarán de nuevo las cifras y de mantenerse la baja en la tendencia, cada organismo podrá ir sumando más empleados al modo presencial. Hasta este momento cerca de 97.000 funcionarios siguen en teletrabajo, en todo el país, dijo Zapata.

Insistir en la vacunación covid-19

Alfredo Borrero, vicepresidente de Ecuador, festeja los informes del COE nacional y el Ministerio de Salud. Sin embargo, manifiesta que no hay que bajar la guardia ya que "quienes contagian son los que no se vacunan".

Entonces, exhorta a las municipalidades de las localidades con menor registro de aplicación de los antídotos a incentivar a la población a ponerse la vacuna. "Si nos vacunamos garantizamos que la enfermedad va a ser leve", señaló el vicepresidente.

"Existen tres provincias sobre las que necesitamos insistir en el tema de la vacunación: Guayas, Manabí y Pichincha", señaló Alfredo Borrero.

 

Incremento de casos de viruela del mono

En el mismo encuentro con los medios de comunicación, el ministro de salud, José Rúales, confirmó que el número de casos de viruela del mono en el Ecuador se incrementó a 19. Los contagios están divididos de la siguiente manera: Cinco en Guayas, tres en Pichincha, tres en El Oro, tres en Azuay, dos en Santa Elena y uno en Loja, Los Ríos y Cañar.

"No hay casos graves ni hospitalizados. Todos son enfermos leves que están con vigilancia", dijo Rúales.

 

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Ecuador

Esta es la apuesta gastronómica para invitar a degustar la carne de llama: Conoce al chef que quiere popularizarla entre los ecuatorianos

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Un chef que se las trae es Mauricio Acuña, quien tiene un innovador menú con carne de llama. Necesita sal y macambo sobre el plato para condimentar la carne cruda de este mamífero que ha estado ausente de las mesas de Ecuador.

De este pariente lejano de los camellos se usa la lana para confeccionar vestimenta, pero su carne apenas había sido aprovechada en gastronomía.

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Acuña, de 50 años y con escuela en los restaurantes de los españoles Ferran Adrià y Martín Berasategui, está intentando cambiar eso y lo explica a la agencia AFP.

En su restaurante El Salnés, en el norte de Quito, ofrece lomo de llama crudo para poder apreciar su sabor distintivo. También un trozo del cuello que hecho a la sartén tiene un sabor parecido al del cerdo.

Cómo ofrecen la llama al comensal

A tono con el gusto local, el lomo es acompañado de limón, sal, macambo -una semilla prima del cacao-, queso viejo de vaca y rúcula salvaje.

El cuello, envuelto en una "telaraña" de grasa de los intestinos, se saltea y se acompaña con papa, otro tubérculo andino llamado melloco, amaranto, trocitos de cacao, y una salsa de huesos de llama.

El Salnés es un restaurante en Quito que experimenta con ingredientes locales y técnicas modernas. Foto: AFP/ Rodrigo Buendía

La llama… ¿fuera de la tradición culinaria?

Único animal de carga de la América precolombina, su población aumentó con la expansión hacia el norte del imperio inca, explica a la AFP Carlos Montalvo, arqueólogo del Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado de Quito.

Registros arqueológicos revelan que los habitantes de las sierras ecuatorianas comían entonces sobre todo cuy (o cobaya) y venado, y no hay rastros de rebaños masivos de llamas.

Y al no estar "presente en la tradición culinaria", recuerda Montalvo, fue desplazada por las ovejas, vacas y cerdos traídos por los conquistadores europeos.

Restaurantes para extranjeros

El Salnés es parte de una camada reciente de restaurantes en Quito que experimentan con ingredientes locales y técnicas modernas.

Acuña no es el primer cocinero de Ecuador en ensayar con carne de este camélido. Hace una década, el lujoso Hotel Casa Gangotena, en el centro histórico de Quito, servía filetes de pierna.

En el mercado Central de Quito, Ana Taco, también vendedora, coincide: la compran "especialmente los restaurantes donde llega gente extranjera".

Mauricio Acuña, cocinero de 50 años, no es el primer cocinero de Ecuador en ensayar con carne de este camélido. Foto: AFP/ Rodrigo Buendía

Carne de llama en mercados de Quito “no se vende mucho”

Con la ayuda del programa Pequeñas Donaciones de la ONU, el cocinero llegó después de muchos años hasta una comunidad productora de carne de llama en la provincia de Chimborazo y de ahí consiguió llevarla a mercados populares de Quito.

A una hora al sur de la capital, Susana Yánez exhibe medio cuerpo despellejado de llama en su pequeño puesto.

Acaba de amanecer y aún sin mucho ajetreo el mercado Las Cuadras es un escaparate de cortes de carne, pero también intestinos, lenguas y otras vísceras animales.

Yánez lleva más de 30 años al frente del negocio y aunque ve un repunte de pedidos de restaurantes y hoteles, admite que la carne de llama "no se vende mucho", incluso a un precio similar (3,5 dólares la libra con hueso) a la de cerdo y borrego.

¿Le gusta al ecuatoriano?

En las sierras andinas de Perú y Bolivia, el consumo de llama es más frecuente. Pero los comensales ecuatorianos tienen predilección por el chancho, el pequeño cuy (cobayo) o los mariscos de la costa.

En cambio, las llamas, con sus cuellos alargados y orejas en forma de banana, son vistas como mascotas en el campo, atractivos turísticos o animales sagrados. ¿Y para la cena? No tanto.

Acuña cree que eso se debe a una "erosión cultural" y a prácticas foráneas.

"Es un momento de tomar una agricultura más ancestral con métodos totalmente enraizados en nuestra cultura".

Acuña ofrece un innovador menú a los ecuatorianos. Foto: AFP/ Rodrigo Buendía

La llama, un animal "ecocompatible"

Gabriel Barriga, de la asociación de llameros Intiñan, estima su población en unos 20.000 ejemplares entre las provincias de Imbabura, Pichincha, Tungurahua, Chimborazo, Bolívar y Azuay.

En la sierra andina es considerada un animal "ecocompatible": sus patas con almohadilla no dañan los suelos del páramo como las vacas, y sus dentaduras cortan y no arrancan el pasto como las ovejas, dice Barriga.

Indígenas quichua la comen al estilo “charqui”

Familias de indígenas quichua están al frente de los pequeños rebaños. También las comen, especialmente secada con sal, estilo "charqui", que puede preservarse por años.

Durante más de 30 años Intiñan financió la compra de llamas en Chimborazo, en un proyecto que incluía visitas de veterinarios y hasta clases de cocina a base del animal. Pero en parte por la pandemia, el proyecto cerró a finales de 2020.

Ahora la apuesta de cocineros como Acuña es popularizarla y llevarla directamente a los hogares. "Ya no un restaurante –dice– sino que esté en un supermercado; tarde o temprano va a estar". (I)

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