Una difícil vida marital llevó la esposa de Marco Vinicio C. Sufría maltratos y humillaciones constantemente. La violencia tuvo su mayor e irreversible pico una tarde de abril de 2012: le arrebataron la vida. Nueve años después, por el asesinato, la justicia ecuatoriana condenó a Marco Vinicio a a 25 años de reclusión mayor especial.

Así lo hizo saber la Fiscalía este martes 23 de noviembre.

La violencia de género que sufría la mujer era del conocimiento de su hija y hermanas. La situación la sabían también los compañeros de trabajo de la víctima, quien era empleada de una florícola de la parroquia rural de Puembo.

La tarde del asesinato

La tarde del 5 de abril de 2012, la mujer y una amiga, al término de la jornada laboral en la florícola, fueron a comprar algunas cosas para su vivienda.

Estando la víctima el parque central de Pifo llegó su esposo y poco valió que hubiese gente alrededor.
“Entre reclamos y agresiones se la llevó desde el parque central de Pifo con paradero desconocido. Esa fue la última vez que fue vista con vida”, señala la Fiscalía.

La familia denunció la desaparición de la mujer. Los días pasaban y nada se supo de ella. A los seis meses, en octubre de 2012, en una quebrada, cerca de donde residía, encontraron sus restos.

La Fiscalía no suministra detalles de cómo cometió el asesinato.

En la nota de prensa, el Ministerio Público dice que en la audiencia de juzgamiento, el fiscal de la Unidad de Personas y Garantías 4, Alexei Hoyos, presentó como pruebas ante el Tribunal los testimonios de maltrato y humillación que sufría la mujer, que tenía 27 años.

Un Tribunal de Garantías Penales de Pichincha además de sentenciar a Marco Vinicio C. a veinticinco años de reclusión mayor especial, dispuso el pago de 10.000 dólares como reparación integral a los familiares de la víctima. (I)

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