La decisión se sustenta en informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas.
Las instituciones que conforman el Bloque de Seguridad se coordinarán para ejecutar la operación contra las estructuras criminales.
El nuevo decreto llega dos semanas después de que finalizara el anterior, que incluyó un toque de queda.
El toque de queda estuvo vigente desde el 3 de mayo en siete provincias consideradas de alta conflictividad, además de cuatro cantones focalizados.
El mandatario se encuentra en Estados Unidos para cumplir una agenda de dos días.
De acuerdo al reporte, las fuerzas de seguridad realizaron 28 operaciones contra las estructuras criminales.
La medida rige desde el 31 de diciembre de 2025, y estará vigente por 60 días.
El decreto menciona que el derecho a la protesta pacífica no se suspende mientras se ejerza de forma pacífica.
En esta ocasión no fue incluido un toque de queda general, como ocurrió en otros decretos de excepción relacionados al conflicto y manifestaciones.
La medida regirá por 60 días y suspende la libertad de reunión las 24 horas del día.