Publicidad

Ecuador

Los calabozos de la locura: Mujeres uruguayas cuentan la atroz violencia sexual que sufrieron durante la dictadura

Published

on

Publicidad

En las décadas de 1960 y 1970, en el contexto de la Guerra Fría entre Estados Unidos y la URSS, se instauran en América Latina una serie de dictaduras apoyadas más o menos abiertamente por Washington. Así lo revelaron posteriormente documentos desclasificados del Departamento de Estado. Una de esas dictaduras fue la de Uruguay.

En este país se instauró el régimen dictatorial desde junio de 1973, que precedió en pocos meses a la de Chile y se alargó hasta 1985, publica la AFP en un reportaje donde revela historias de la violencia sexual contra las mujeres uruguayas, en la voz de sus protagonistas.

Publicidad

Detalle de las manos de la uruguaya Anahit Aharonian sosteniendo un papel escrito durante su cautiverio como presa política, durante una entrevista con la AFP en su casa de Montevideo el 24 de julio de 2019. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

La dictadura uruguaya ilegalizó todos los partidos políticos y los sindicatos y reprimió a las organizaciones de izquierda. La persecución incluyó a trabajadoras, sindicalistas y estudiantes. Ana Amorós, Brenda Sosa, Luz Menéndez, Ivonne Klingler y Anahít Aharonian eran veinteañeras cuando pasaron por centros clandestinos de tortura.

Todas forman parte del grupo de 28 expresas políticas que en 2011 interpuso una denuncia penal ante la justicia uruguaya por violencia sexual y violación contra más de 100 agresores, la mayoría militares, en el contexto de la dictadura (1973-1985).

La denuncia permitió sacar a la luz historias enterradas en las mazmorras de la tortura, algunas recuperadas en este trabajo a través de testimonios recogidos por AFP desde 2019. Estas mujeres, que por décadas no hablaron de esto ni con sus parejas, también esperan justicia por dos de sus compañeras que se atrevieron a denunciar y murieron en el camino.

Publicidad

Calabozos de la locura en Uruguay

Brenda Sosa: tenía 21 años, era parte de los tupamaros. Se escondía en una casa de campo en Canelones, cerca de Montevideo, cuando la vivienda fue rodeada por militares una noche de invierno en 1972.  Hoy, jubilada de 69 años casada y madre de dos hijos, cuenta su historia.

La noche de su arresto fue trasladada al noveno cuartel de caballería, en el noreste de la capital. La sometieron a interrogatorios que incluían ahogamientos y descargas eléctricas en pezones y en genitales con un aparato que los uniformados llamaban "la picana".

Publicidad

Brenda Sosa. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

Ana Amorós:  Cuando Ana Amorós cayó presa en 1972. Integrante de la Organización Popular Revolucionaria 33 Orientales, agrupación armada anarquista. Hoy, tiene 72 años y es escritora. Fue detenida en un local del grupo que cuidaba con una compañera. En cuanto llegó al cuartel la desnudaron. "Te pasaban una fusta, lo que usan para pegarle a los caballos, te la pasaban por todo el cuerpo. Yo estaba con los ojos tapados, sabía que había un montón de hombres".

Ana Amoros. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

Unos días después la llevaron frente al entonces coronel Gilberto Vázquez. "Fue la primera vez que me violó. Yo pensaba que si eso algún día pasaba lo iba a morder, a arañar, que le iba a pegar en los genitales. Yo pensaba que uno se podía defender. No hice nada".

Ivonne Klingler. Era estudiante de medicina en la Universidad de la República y militante del Partido Comunista. Al escuchar en la radio la noticia del golpe de Estado, metió una muda en una mochila y corrió a tomar la facultad con otros compañeros para resistir al poder militar. Pero ese intento duró sólo unas semanas. Igual que muchos, Klingler, hoy en día médica jubilada de 72 años, madre de dos hijos, quedó fichada.

Ivonne Kingler. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

Luz Menéndez. Detenida en 1978 y recluida en La Tablada, un predio de Montevideo convertido en otro centro de tortura. Entre sus victimarios estaba Jorge Silveira, a la sazón un temido coronel, ahora preso por otros delitos. Uno de esos días terribles en que Luz recuerda las demenciales torturas en un aparato conocido como caballete, este militar la condujo a su oficina.

Luz Menéndez. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

Anahít Aharonian.  "¿Quién te iba a escuchar?, ¿con qué capacidad?", reflexiona de su lado la exintegrante del MLN -hoy ingeniera agrónoma docente de 71 años, casada y madre de un hijo. Recuerda que al término de la dictadura, en 1985, los hombres tomaron el protagonismo y convencieron a algunas mujeres de dejar atrás sus aportaciones.

Anahit Aharonian. Foto: Pablo Porciuncula / AFP

Ante la dilación de la justicia de su país, el grupo planeaba presentarse este año ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para plantear su situación.

Sin embargo, la pandemia retrasó sus planes y ahora deben esperar que la CIDH las escuche en una audiencia pública en marzo de 2021, dijo a la AFP Flor de María Meza, abogada del grupo.Los abogados que representan a los militares no respondieron a una solicitud de AFP para dar su postura sobre las acusaciones de estas mujeres. (I)

Lo más leído

Exit mobile version