Los nombres de los ecuatorianos Noemí Lojano, Jazmín Lema, Johana Alvarado y Johana Tapia, y de tantos otros migrantes que han sido víctimas mortales o resultado heridos o desaparecidos en su camino por intentar llegar a Estados Unidos deben estar presentes en las reuniones que adelantará una delegación que desde este país se trasladó a México y a Estados Unidos para palpar la tragedia de la migración.

Esa comitiva, que encabeza el viceministro de Movilidad Humana, Luis Vayas Valdivieso, tiene clara dos palabras que siguen tras una decisión tan dura como la migración: "riesgosa" e "irregular".

Buscarán estudiar formas conjuntas para luchar contra el coyoterismo (tráfico de migrantes) que genera "más de mil millones de dólares" desde enero.

"Ecuador está muy preocupado, y la Cancillería en particular, por los efectos de la migración riesgosa. En los últimos meses se ha incrementado el número de compatriotas que salen hacia México con miras a Estados Unidos de manera irregular", dijo Vayas Valdivieso a EFE.

El dolor de los migrantes y sus familias

Johana es de Cuenca en abril se conoció que fue abusada por "coyotes". Obligada por uno de ellos, debió trepar a un muro, de unos seis metros de altura. "Como tenía miedo y no quería saltar, me empujó", dijo la mujer. Por la aparatosa caída perdió su pie derecho.

De otra Johana, de apellido Tapia, y oriunda de Guayaquil, no se sabe nada desde ese mismo mes de abril. Una nota de voz enviada a una hermana el pasado 16 de abril es el último recuerdo que tiene la familia.

Johanna tiene 32 años y viajó hasta México en marzo con un coyotero para cruzar la frontera y radicarse en los Estados Unidos. No llegó. Desapareció.

Sin retorno 77.000 migrantes

Se trata de la primera vez que un equipo del Ministerio de Movilidad se desplaza a los lugares por donde transita este flujo migratorio, con el fin no solo de establecer un diálogo con las autoridades de ambos países, sino también conocer cada uno los lugares por los que pasan los migrantes y las experiencias a las que quedan expuestos, entre ellas el coyoterismo (traficantes), señala EFE.

Según las cifras que baraja la Cancillería, se trata de unos "77.000 ecuatorianos" que viajaron a México este año y no han retornado.

"Esto ha creado varios problemas: Ciudadanos inadmitidos en territorio mexicano y ciudadanos que sí han cruzado los filtros de migración y han sido detenidos por autoridades mexicanas", destacó.

Dolorosas imágenes

El fenómeno de la migración irregular, y más aún la riesgosa, ha dejado una treintena de muertos ecuatorianos y dramáticas imágenes como las que en marzo conmocionaron al país, cuando una cámara en la frontera mexicano-estadounidense mostró el abandono de dos niñas ecuatorianas de 3 y 5 años lanzadas por traficantes por un muro de cuatro metros de altura, en el estado de Nuevo México.

Estados Unidos deporta cada semana a "alrededor de 120-130 ecuatorianos en vuelos" de retorno, pero la Cancillería quiere conocer todo el proceso de migración para "dialogar y coordinar acciones" que garanticen una devolución "segura" y "lo antes posible" de estos migrantes.

De dónde parten

"Casi el 70 % de la migración riesgosa irregular sale del sur de país, de las provincias Cañar y Azuay".

"Si bien el origen es la falta de empleo y pobreza, existen otras razones", asevera Vayas.

Otro delito: la trata de personas

Otro vértice en el que trabaja la Cancillería, y que forma parte del viaje de esta misión, son los peligros del tráfico ilícito de migrantes y trata de personas.

"Solo en Ecuador calculamos que, en lo que va de 2021, se han lucrado con más de mil millones de dólares", calcula el viceministro sobre el alcance del fenómeno, teniendo en cuenta los que no han retornado, 77.000, y un precio de unos "15.000 dólares" por persona. (I)

Lea también:

TE RECOMENDAMOS