Foto: Christian Sánchez.

Ángel Alfonso Arpi, un migrante de Sinicay, en Cuenca, fue en busca del sueño americano, a través de pasos irregulares en la frontera entre México y los Estados Unidos. Sin embargo, los peligros que representan este tipo de rutas lamentablemente le quitaron la vida. Tenía 33 años y se desmayó en pleno desierto de Nuevo México; ya en territorio norteamericano. No se pudo recuperar y después de ser rescatado, fue declarado muerto.

En las imágenes que comparte Christian Sánchez, se aprecia que el hombre de 33 años estaba acompañado por otros dos migrantes. Fueron rescatados después que Arpi se desmayó y presuntamente todos detuvieron la marcha para no dejarlo abandonado.

Los testimonios de ecuatorianos que han elegido esta ruta para el ingreso a Estados Unidos, son desgarradores. Miguel, un migrante de Azuay, expresó recientemente que estuvo alrededor de seis días en pleno desierto esperando ser rescatado. Sin agua y sin comida, tuvo la suerte de ser encontrado; de lo contrario habría tenido el mismo destino de Ángel.

Ahora, los familiares del fallecido piden ayuda a las autoridades para repatriar sus restos desde Norteamérica, hacia el Ecuador.

 

(I)

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