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Ecuador

En Ayacucho no durmieron, mientras poblaciones siguen aisladas por crecidas de ríos

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PORTOVIEJO / Neptalí Palma

La carretera que une al centro de Santa Ana con la parroquia Ayacucho estaba anegada en algunas partes, luego de que el río Portoviejo se desbordara. La inundación se inició desde las 18:00 del jueves y hasta las 12:00 de este viernes 8 de marzo se mantenía.

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En cada trayecto se podían observar cómo las personas tenías los enseres que no se mojaron o que el río se los llevara a un costado de la carretera; Mariana Pico, de la comunidad Tillal Afuera por ejemplo tenía tres camas en donde durmió con hijos y tres niños porque su casa estaba completamente bajo el agua y por ello decidió tener de techo al cielo pero a cambio en brazos del ruido de carros y picadas de mosquitos.

“No se pudo dormir tanto por la inundación como por los carros pesados que pasaban por aquí”, indicó Pico.

Su hija Geoconda Zambrano en cambio tuvo que ir a dormir e casa de vecinos junto a su hijo Jean Carlos de 16 años con capacidad especial, con quien ayer estaba junto a las camas que su madre ubicó para tratar de descansar.

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Ya en el casco parroquial de Ayacucho el paso por la vía principal estuvo cerrado con cintas porque el agua aún no evacuaba y si se daba paso a transporte, los autos removían agua que nuevamente ingresaba a los locales comerciales o casas.

La fuerza del agua en Ayacucho se hizo sentir la noche del pasado jueves, al punto que un tramo de la carretera que une a esta parroquia con La Unión tuvo daños; pero aun así los conductores y peatones se arriesgaban a cruzar una calle inundada y con daños porque se levantó parte de la carpeta asfáltica provocadas por la fuerza del agua, según indicó Elizabeth Becherel.

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La acumulación de agua en las vías dificultó el tránsito de vehículos y moradores. Foto: Neptalí Palma

Tatiana Macías intentaba cruzar esa calle junto a su hija para ir a su casa en la comuna de La Lagua. “Fue tremenda la lluvia según me indican, yo anoche (jueves), venía de Guayaquil y no pude ingresar y tuve que quedarme en Las Piedras, (comunidad antes de llegar a centro de Ayacucho), porque los carros no podían pasar.

José Elías García, morador de Ayacucho indicó que el paso del agua destruyó puertas, arrasó con cultivos y enseres. “No se pudo dormir, el agua llegó tan alto que nos dejó con bastantes pérdidas, se mojaron televisores, se mojaron colchones, repuestos de vehículos se nos dañaron”, relató.

Fernando Cedeño, alcalde de Santa Ana indicó que al momento solo en este cantón hay unas 700 familias afectadas y unas 10 comunidades aisladas, en poblaciones cuyo nivel del agua llegó en casas entre 1 metro y 1,50 metros, esto luego de la creciente del río Portoviejo, que recibía descargas de más de 200 litros por segundo desde la presa de Poza Honda.

En Chone la situación también es crítica, según adelantó Mariano Zambrano, prefecto de Manabí, al punto de reconocer que al menos hay unas 40 comunidades aisladas, principalmente de la parroquia Canuto, de donde él es oriundo; dijo que por ejemplo el puente de la comunidad de Agua Fría no se ve por el paso de afluentes.

Alexandra Ocles, titular de la Secretaría de Riesgos indicó que la alerta naranja permite poder activar de mejor forma los mecanismos de prevención para que las unidades de gestión de riesgo cantonales puedan también a la interna activar planes de contingencia, más aún cuando de acuerdo al Inamhi se prevén más lluvias.

“En caso de emergencias, inundaciones, desastres o por sismos los gobiernos autónomos tienen la posibilidad de pedir anticipo…hay una serie de trámites que tienen que pasar, que no son muchos, uno de ellos específicamente la declaración de emergencia que tiene que hacer el consejo cantonal y con eso se puede solicitar el anticipo del 10% de su presupuesto”, indicó Ocles la noche del jueves cuando llegó a Manta a hacer recorrido en sectores afectados.

En Portoviejo Jhonny García, director de Riesgo y Gestión Ambiental, informó que los puntos que empezaron a inundarse ayer estaban localizados en la parroquia Colón y son en su mayoría zonas agrícolas.

El jueves en la tarde el alcalde (e), de esta ciudad Carlos Vázquez, declaró la emergencia que permitirá enfrentar la dureza del invierno que ha motivado el aumento del caudal de los ríos Chico y Chamotete y del Portoviejo, que ya ha provocado afectaciones en parroquias como Alhajuela, San Plácido y Abdón Calderón.

Ante ello y para atender las incidencias que provocará la inundación de las zonas bajas del río Portoviejo, se han instalado 12 puestos de mando provistos de bomberos, agentes de seguridad y control territorial, militar y sus respetivos equipos.

La ministra Alexandra Ocles realizaba un sobrevuelo de las áreas afectadas al momento de redactar esta nota. (I)

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