Veintidós niñas indígenas, víctimas de abuso sexual, y sus familias esperan justicia en Guatemala. El proceso ha sido largo, doloroso. Recién esta semana comenzó a verse una luz de esperanza con la condena a uno de los culpables en este delito: un maestro. Violó a una de sus alumnas. No actuó solo.

Un tribunal guatemalteco de femicidio dictó el martes 14 de septiembre la primera sentencia condenatoria contra uno de 22 profesores y trabajadores del Ministerio de Educación acusados de abuso sexual a igual número de niñas durante los últimos años en el norte del país.

La histórica sentencia dictaminó 27 años de prisión inconmutables por los delitos de violación sexual y agresión sexual a Armando Filiberto Vaidez Juárez, alias "El Profe", por haber abusado sexualmente de "Eliza", una niña indígena de 15 años.

Según las pesquisas validadas por el tribunal, Vaidez Juárez ejerció su poder local como director de Coordinación Departamental de la cartera educativa y violó a la menor entre 2018 y 2020, cuanto esta tenía apenas entre 12 y 14 años.

Vaidez Juárez es el primero de 22 maestros del sistema público acusados por 22 abusos sexuales de niñas mayas q’eqchi’ y poqomchi del norte del país, todas representadas por el Bufete Jurídico de Derechos Humanos con Enfoque Feminista.

La pintura es la vía de escape a tanto sufrimiento para “Teresa”. Foto: Esteban Biba/EFE

Dentro de las 22 menores abusadas por los maestros se encuentra "Teresa", quien acaba de cumplir 18 años. "Teresa" fue abusada durante dos años en su escuela y su caso es el siguiente en la lista para concluir y alcanzar una sentencia en octubre próximo.

“Me gusta pintar de noche, solo puedo pintar de noche, cuando todo está en silencio y yo estoy sola”, mencionó Teresa en una entrevista previa al mostrar una de sus nuevas pinturas, con las que busca dejar atrás las secuelas del abuso continuado y cuyo arte le da una razón para seguir adelante. La pintura es su vía de escape ante el dolor.

Temen por la salud de "Eliza" 

Lilian Vásquez, representante de la entidad y por tanto jurista de las 22 menores abusadas, no dudó en mostrar su emoción porque "hay esperanza para todas las niñas que han sido víctimas" y agradeció a las familias por permitirle "ser la voz técnica y un eslabón en la justicia. Nos debemos a ellas, queremos y creemos que las escuelas deben de estar seguras".

La madre de "Eliza" sostiene una muñeca con la que su hija jugaba antes de ser abusada por un maestro en Alta Verapaz (Guatemala). Foto: Esteban Biba/EFE

“Marcela”, la madre de “Eliza” y quien figuró como testigo durante el proceso penal, dijo a la agencia Efe que espera que el agresor cumpla el máximo de prisión por sus delitos y que como medida de reparación se le brinde asistencia psicológica a la menor y a ella.

A "Eliza" le gustaba jugar al baloncesto y con sus muñecas, pero su familia dijo que después de los abusos en su contra su carácter cambió a triste y silencioso. La familia también mencionó que temen por su salud y estado de ánimo, que cada día se deteriora a sus escasos 15 años.

Así va el proceso

Los primeros en recibir y escuchar a las niñas abusadas fueron los trabajadores de la Comunidad Nueva Esperanza, un proyecto educativo que busca ayudar a menores en riesgo dentro del departamento de Alta Verapaz,  a 250 kilómetros de la capital del país.

Además de esta sentencia en contra de "El Profe", otros tres casos se sitúan en la fase final del juicio, a la espera de una resolución favorable para las niñas y adolescentes. (I)

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