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¿Un toro en el cuerpo equivocado? Esta es la insólita historia de Aston… se cree caballo y hasta galopa (FOTOS)

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Sin relinchar y sin tener las crines largas, un animal, de gran peso, se gana las miradas de jinetes y el interés de quienes deliran con el mundo gente del hipismo. Se trata de un toro… sí, un toro que se cree ¡caballo!

Como caballo de paso fino ven pasear a este toro por los viñedos de un pueblo francés, en la región de la Mosa.

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Sobre su lomo, sentado en una montura, como jinete avanza la dueño de este toro. Ambos, como si protagonizaran una escena típica de cualquier hipódromo, llaman la atención. Los más curiosos no se detienen en sacar sus celulares para fotografiar y grabarlos… saben que muchos dudarán si les cuentan que vieron a un toro en el cuerpo equivocado.

Aston, de 9 años, salta pequeños obstáculos, realiza movimientos laterales y galopa. Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

Cómo nació la historia de este  toro

"¡Francamente, no inventé nada!", dice Sabine Rouas, la dueña del toro, llamado Aston, a la AFP.
Aston, en el poblado del este de Francia donde pasea Aston, provoca sorpresas, es una celebridad local.

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Sabine, consultada sobre cómo nació esta historia “hípica” para el toro, responde: "Mire a toda la gente del mundo que monta animales como avestruces, camellos, elefantes…"

“La gente me contacta para saber cómo montar su ganado y les doy consejos, dice la dueña de Aston. Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

Sin embargo, a Sabine y a Aston los unió un hecho agridulce.

Comienza con un duelo, el del caballo de competición de Sabine, jinete emérita. "Cada jinete tiene en su vida una relación especial con un caballo. Cuando el mío murió, no quería volver a oír hablar de caballos", narra a la agencia francesa.

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En ese momento, Sabine vivía en Luxemburgo, en un edificio al lado de una granja. Con el pasar de los días, observaba al ganado y se le ocurrió la idea de contactar al granjero "para volver a ponerse en contacto con los animales de gran tamaño".

Este toro ha estado en competencias ecuestres. Foto: Aston, de 9 años, salta pequeños obstáculos, realiza movimientos laterales y galopa. Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

"Todavía tenía dificultades con los caballos, extrañaba el contacto. Así que bajé a la granja y vi a una vaca que se veía más interesada que las otras. Comencé a cepillarla. Vi que era inteligente, que estaba aprendiendo a dar la pata, a saludar y a responder a su nombre".

Sabine estaba encantada con su nueva amiga, así que cuando la vaca dio a luz a Aston, un ternero macho, compró a ambos.

"Para mí, fue el comienzo del infierno". En medio de las prisas, Sabine tuvo que encontrar un lugar para guardar el ganado. "Me dijeron que estaba completamente loca y es cierto que no sabía nada al respecto".

Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

Aston pesa 1,4 toneladas y “¡tiene carácter!"

La mujer, una exejecutiva comercial de fuerte carácter, se aferra a su idea: al igual que con los gatos que entrena, cree en el vínculo especial que existe entre los humanos y cada animal.

Piensa que entrenar a Aston podría ser una buena idea. Sabine se agarra a este vínculo y… a sus riendas, pues cuando intentaba amansar al novillo, llegó a caerse 38 veces en tres meses.

Pero detectó señales alentadoras rápidamente. "Al verme montar a caballo, Aston quería hacer lo mismo", dice con entusiasmo. "Observándolos, aprendió mucho de su comportamiento, así que nos apoyamos en la imitación ".

¿El resultado? Aston, que ahora tiene nueve años, salta pequeños obstáculos, realiza movimientos laterales y galopa.

"Cuando la gente ve eso, me dice que Aston se cree un caballo y es verdad: le gusta imitarlos.

Entonces solo puedo obligarlo a hacer lo que quiere hacer: pesa 1,4 toneladas y ¡tiene carácter! ¡Si salta obstáculos es porque le gusta!".

"Frecuentemente digo que, en términos de crianza, se parece mucho a un gato. Tienen un carácter similar".

El éxito de este toro llega a las redes sociales

El éxito de Aston llevó a Sabine a presentarlo en espectáculos ecuestres, para desarrollar la marca "Aston, el toro".

"Ahora, la gente me contacta para saber cómo montar su ganado y les doy consejos. Aston sale en películas… Todavía no puedo creerlo", celebra.

Foto: Kenzo TRIBOUILLARD / AFP

"¡Aston es conocido hasta en Japón!", cuenta la mujer, gracias a las redes sociales, que administra su marido, Yannick Kirschhoffer.

Kirschhoffer, amplía AFP, se encarga de dar el mayor eco posible a las hazañas de Aston, que suma 62.000 suscriptores en TikTok, 90.000 en YouTube y casi el mismo número en Facebook.

(I)

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