Solo tenía 29 años y gracias a su perseverancia, el agente Jesús Intriago había cumplido su sueño de portar el uniforme verde aceituna de la Unidad Nacional de Mantenimiento del Orden (UNMO), de la Policía Nacional.  En el cumplimiento de su deber, el policía fue asesinado el 7 de abril pasado en un operativo en Babahoyo, provincia de Los Ríos.

Con apenas tres años en la Policía Nacional, Intriago se ganó el respeto y el cariño de sus compañeros. Proveniente de Quito, en su corto paso por la institución recibió felicitaciones públicas por su desempeño. Formó parte de los operativos de seguridad y control que se realizaron en octubre de 2019 en las marchas que sacudieron a la capital del país.

Intriago participó activamente en la búsqueda e intento de captura del delincuente Tito C., alias “Guaica”. Realizaba un allanamiento a una vivienda donde se escondía el antisocial, quien al verse rodeado accionó su arma contra el agente.

Durante el velorio sus compañeros hicieron guardia de honor. "La Policía ha perdido a un valioso uniformado, la delincuencia le ha despojado de un valiente joven que, queriendo hacer cumplir la ley y yéndose en contra de la delincuencia, hoy ha partido de este mundo dejando un gran vacío en las filas policiales", resalta una nota de prensa de la Policía Nacional.

El ministro de Gobierno, Gabriel Martínez, asistió al sepelio y resaltó el valor del efectivo como parte de la unidad policial. "Fue un servidor valiente de la UMO que murió en el combate a la delincuencia", dijo.

(I)

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