Los terremotos han dejado hasta el momento 1.719 personas fallecidas, 5.034 heridas y 15.866 damnificadas.
La situación también ha encendido las alertas de organizaciones humanitarias y defensores de la niñez.
Más de 400 réplicas se han sentido en la zona afectada por los dos sismos del 24 de junio.
Aeronaves estadounidenses atacaron almacenes de drones y misiles iraníes, así como bases costeras de radares.
Después de dos noches, los habitantes de las zonas más afectadas siguen a la intemperie, sin ser ubicados en un refugio y sin resguardo.
Equipos de rescate, ayuda humanitaria y apoyo financiero comienzan a llegar al país que ha sufrido dos terremotos seguidos.
El cierre del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, tras los fuertes sismos, obligó a varias empresas a suspender operaciones.
Las autoridades informaron de que se han contabilizado hasta ahora 1.738 réplicas.
En enero pasado, Noboa anunció la imposición de una "tasa de seguridad" a las importaciones del vecino país.
El presidente Ferdinand Marcos declaró en un comunicado que las autoridades "están coordinando la respuesta y la vigilancia.