Sepulturero vivió la peor etapa de su profesión al principio de la pandemia. Para él fue una pesadilla. Foto: Captura video AFP

Osmair Candido trabaja en un cementerio de Penha, en la zona este de São Paulo, en Brasil. Ahí lleva 30 años siendo sepulturero y el momento más difícil que ha vivido en su profesión fue al principio de la pandemia, donde llegó a enterrar hasta 18 cuerpos por día. Sin embargo, fue la filosofía lo que lo ayudó a sobrellevar la crisis y no tener que acudir a un psiquiatra para tratar algún trastorno que pudiera producirle.

Al principio de la pandemia, sintió miedo porque se podía contagiar de covid-19. Llegaba a su casa y tomaba hasta cuatro duchas para estar más seguro de que estaba limpio. Para él, el virus fue su peor pesadilla. Pero hubo un momento en el que pensó que debía aceptar la muerte, entonces se apoyó en la filosofía, como indica en un reportaje hecho por AFP.

Fueron los textos de Heidegger, Kant, Kierkegaard, Hegel y Nietzsche los que lo ayudaron a aceptar que la muerte era algo que pasaría, se trataba de un ciclo normal de la vida. Entonces lo aceptó. Pero no es casualidad que haya elegido esta corriente para enfrentar la crisis, pues Osmair tiene una maestría en filosofía y da clases de ética y filosofía a jóvenes que hacen estudios forenses.

Para Osmair, la filosofía es algo que lo hace crecer y lo mantiene cercano a las personas. Asegura que esto es lo único que lo ha mantenido en pie, sin tener que acudir a un psiquiatra para tratar problemas mentales producto de la pandemia, como tuvieron que hacer algunos de sus compañeros.

El sepulturero está preparando un libro de tres volúmenes sobre filosofía, dos de ellos están basados en la pandemia. Ya hay varias editoriales que tienen interés en publicarlo.(I)

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