La diligencia fue postergada porque no estuvieron presentes todas las partes.
Sus colegas, alertados por su ausencia y la falta de respuesta a llamadas y mensajes, llamaron a la Policía.
Los sospechosos fueron trasladados a un centro de internamiento temporal para la audiencia de formulación de cargos.
Una especialista señaló que el joven tenía impulsividad cognitiva, motora y no planificada.
El padre pidió a las autoridades que el caso no sea tratado como un rumor o como un hecho menor.
La inseguridad en la zona provocó el cierre de negocios y la caída del turismo.
Se dispuso la modalidad no presencial de clases en la institución hasta el viernes 25 de julio, como medida preventiva y de contención.
Las autoridades aún no informan sobre detenidos o sospechosos del ataque.
Por las amenazas, varios paraderos amanecieron vacíos. Sin embargo, las actividades comerciales continuaron con normalidad.
Mientras las autoridades investigan el hecho, colegas del gremio mencionan que el ataque podría estar vinculado con extorsiones.