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Otavaleñas se abren paso en el mundo del cuidado capilar con una marca a base de ingredientes naturales
Las hermanas Males Lema cuentan con más de 10 locales en el país, en donde venden diversos tratamientos para el cabello.
Cinthia Laica / Redacción
Lo que comenzó con cortes de cabello a familiares durante la adolescencia, se convirtió, con el paso de los años, en un emprendimiento que cuenta con más de diez locales en distintas ciudades del país.
Gisela Males Lema, conocida como Giss, es una estilista otavaleña cuya particular forma de trabajar y su denominada “buena mano” para el cabello se hicieron virales a través de las redes sociales. Giss forma parte del negocio familiar de las tres hermanas Males Lema, propietarias de la marca Jodeza, un emprendimiento que tiene alrededor de cinco años de trayectoria. La historia, sin embargo, comenzó mucho antes, cuando Gisela descubrió su vocación por la peluquería. Desde adolescente, Giss cortaba el cabello a sus familiares. Con el tiempo, convirtió esa habilidad en su oficio y empezó a construir su propio camino en un sector en el que, según cuenta, no existía una referente otavaleña.
“Venimos sin una herencia de nadie. Empezamos desde cero, cuando nadie quería comprar los productos”, recuerda Giss al hablar de los primeros años del emprendimiento. Durante aproximadamente una década, Gisela vivió en Argentina. Antes de la pandemia regresó a Ecuador y, posteriormente, junto con sus hermanas decidió impulsar el negocio familiar. Cada una cumple una función dentro del emprendimiento. María Males está a cargo de la fabricación de los productos capilares, mientras que Carmen Males trabaja como asesora y orienta a los clientes de acuerdo con sus necesidades.
Los productos de Jodeza tienen como característica el uso de ingredientes naturales, entre ellos cebolla, romero y caléndula. Se trata de elementos que, según las hermanas, forman parte de los conocimientos y prácticas que sus ancestros han utilizado orgánica y tradicionalmente para el cuidado del cabello.
Para Giss, trabajar con el cabello también tiene un significado que va más allá de la estética. Desde su cosmovisión, el cabello representa una conexión espiritual. “En nuestra cultura el cabello es la extensión del alma, es algo sagrado”, sostiene la estilista.
Esa concepción, sumada a su habilidad para realizar cortes, fue tomando fuerza en las redes sociales. La “buena mano” de Giss comenzó a ser comentada y compartida hasta convertirse en uno de los principales distintivos de su reconocido trabajo.
Actualmente, cuando anuncia en redes sociales que viajará a determinada ciudad para atender a sus clientes, la respuesta suele ser multitudinaria. Personas de diferentes lugares esperan para conseguir un turno y ponerse en manos de la estilista otavaleña.
El crecimiento de Jodeza también refleja esa expansión. De un emprendimiento que comenzó desde cero y con pocos clientes, las hermanas Males Lema han logrado establecer trece locales en diferentes ciudades del país.
Dentro de los planes a futuro, Giss comentó que pronto lanzarán al mercado una vitamina para el cabello. Además planea viajar a Estados Unidos para atender a clientes que tienen en el país norteamericano.
(I)
Línea fusiona creencia ancestral y naturaleza