El Ministerio de Minas y Energía de Colombia anunció durante este jueves, 22 de enero de 2026, que suspende indefinidamente la venta de electricidad a Ecuador, como una medida preventiva orientada a proteger la soberanía y la seguridad energética del país.
La decisión se produce en medio de la polémica entre ambas naciones, luego de que el presidente Daniel Noboa disponga un arancel del 30 % a las importaciones provenientes de Colombia.
Según Noboa, la medida se tomó debido a que "los mecanismos de control en la frontera colombiana no han resultado efectivos ni suficientes para coordinar una acción frontal y conjunta contra el crimen organizado transnacional".
Respuesta de Colombia ante el arancel
Edwin Palma Egea, ministro de Energía, rechazó esta medida e informó la respuesta que tomó el Gobierno del país vecino.
"Reiteramos nuestro rechazo a las medidas unilaterales impuestas por Ecuador, y confiamos en que las vías diplomáticas y el diálogo permitan superar rápidamente las diferencias entre dos pueblos hermanos", afirmó el ministro colombiano.
Por su parte, la entidad aseguró que esta medida busca garantizar el abastecimiento interno ante la variabilidad climática por una posible llegada del fenómeno de El Niño.
Sin embargo, el ministro subrayó que cualquier intercambio energético debe darse bajo condiciones de seguridad, equidad y buena fe.
"Seguimos creyendo en la integración energética y en el diálogo entre ambas naciones, pero las condiciones actuales energéticas y comerciales, no permiten mantener las transacciones internacionales de electricidad sin poner en riesgo el abastecimiento nacional", sostuvo.
Adicional a esta medida, el Gobierno de Colombia impuso un arancel del 30 % a 20 productos ecuatorianos, tras la decisión de Daniel Noboa.
Finalmente las autoridades del país vecino aseguraron que las exportaciones solo se retomarán cuando existan condiciones técnicas, energéticas y comerciales adecuadas.
Además añadieron que esta medida no desconoce la vocación histórica de Colombia por la integración regional, pero sí establece límites claros cuando están en juego la estabilidad del sistema eléctrico y el interés general del país.
(I)