Ecuador
¿Quiénes se beneficiarán realmente de los bonos sociales que proponen Luisa González y Daniel Noboa?
Los dos candidatos prometen ampliar la entrega de bonos sociales como parte de una estrategia para combatir la pobreza, la desnutrición infantil y mejorar el acceso a salud y educación.
En la recta final hacia las elecciones presidenciales del 13 de abril de 2025, los bonos sociales han tomado protagonismo en las propuestas de Daniel Noboa y Luisa González. Ambos candidatos plantean ampliar la cobertura de ayudas económicas para enfrentar la pobreza, la desnutrición infantil y mejorar el acceso a servicios básicos. Sin embargo, aunque comparten objetivos similares, sus planteamientos difieren en mecanismos y sectores priorizados.
Noboa plantea ampliar ayudas económicas vigentes
Daniel Noboa propone reforzar el sistema actual con programas como el Bono de Desarrollo Humano, el Bono de los 1.000 días y el Bono Joaquín Gallegos Lara, que benefician a madres de escasos recursos y personas con discapacidad. También plantea el Bono de los 1.000 días, enfocado en la nutrición infantil. Además, busca ampliar el acceso a vivienda social con créditos en condiciones favorables. Su estrategia apunta a fortalecer las transferencias monetarias y vincularlas con programas de inclusión económica.
González se apoya en el modelo estatal del correísmo
Por su parte, Luisa González propone eliminar el IVA en productos básicos para la primera infancia, lo que beneficiaría a familias con niños pequeños. También plantea recuperar las universidades públicas y garantizar la educación gratuita en todos los niveles, favoreciendo a jóvenes de bajos recursos. En salud, busca recontratar personal médico despedido y aumentar la producción de medicamentos genéricos, lo que impactaría directamente en pacientes con enfermedades crónicas.
¿Los bonos serán suficientes para mejorar la calidad de vida?
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el 32,4 % de la población ecuatoriana tiene necesidades básicas insatisfechas, con una cifra alarmante de 50,8 % en zonas rurales. Este contexto resalta la urgencia de que los bonos sociales propuestos por los candidatos lleguen a los sectores más afectados, quienes luchan por acceder a lo básico: vivienda adecuada, educación, servicios de salud y alimentación.
(I)