Comunidad
Sombrero de paja toquilla, un símbolo de identidad cuencana
El sombrero de paja toquilla, a más de ser una prenda utilitaria forma parte de la identidad cuencana y su dinámica económica. Detrás de estas creaciones finas o sencillas, están las hábiles manos de toquilleros y toquilleras, que en su mayoría heredaron los conocimientos de sus antepasados. Publicidad Una de ellas es María Teresa Zhinzhin […]
El sombrero de paja toquilla, a más de ser una prenda utilitaria forma parte de la identidad cuencana y su dinámica económica.
Detrás de estas creaciones finas o sencillas, están las hábiles manos de toquilleros y toquilleras, que en su mayoría heredaron los conocimientos de sus antepasados.

El tejido tradicional del sombrero de paja toquilla es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
Una de ellas es María Teresa Zhinzhin Yuquilima, quien aprendió a tejer desde los 5 años de edad, y en la actualidad es maestra en el Economuseo Municipal Casa del Sombrero.
María Teresa proviene de Mayancela. Según recordó, el sombrero era visto como una fuente de ingresos para la familia. “Mi mamá nos decía si quieres irte con zapatos a la escuela teje sombrero… ahora a la juventud poco le importa”, dijo.
A decir de la toquillera, en la actualidad, el oficio ha decaído debido a la elaboración del sombrero a máquina. Estos costarían hasta $7, mientras que un sombrero hecho a mano tiene un valor de alrededor de $20.
Otra maestra del Economuseo es Rosario Caivinagua, quien aprendió el oficio desde los 5 años, pero lo perfeccionó a los 18.
Para Rosario, hasta hoy en día el sombrero es vital en la economía, pues de esta manera educa sola a sus dos hijos. Gerardo Machado, director del Economuseo, informó que según cuenta la historia, desde el siglo XVII y XVIII ya se elaboraban los sombreros de paja toquilla en Cuenca. “Se hacían con una paja de no tan buena calidad, sin embargo tenían una dimensión tan grande, que inclusive se exportaban con la marca Inga, derivado de Inca”, aseguró.
También señaló que en el sector del Chorro Cañamazo se edificó la primera fábrica de sombreros hace 140 años, donde se daba el acabo para las exportaciones. “Esto permitió que Cuenca se convierta en la ciudad de mejor vivir del país, título que hasta hoy ostentamos”, concluyó.
Para mantener el tejido del sombrero, hace 5 años en el Economuseo Casa del Sombrero se dictan talleres, donde se han formado 1.000 toquilleros, de los cuales 80 son niños. (I)
-
Tecnología hace 2 días
¿Todavía se pueden hacer llamadas desde un Nokia 1100 en Ecuador?
-
Tecnología hace 21 horas
Xiaomi 18 Pro y Xiaomi 18 Pro Max: características y detalles de su lanzamiento
-
Mundo hace 3 días
Mira los memes que desató la tendencia de regalar flores amarillas este 21 de septiembre
-
Comunidad hace 3 días
Emily Herrera, la abanderada del pabellón nacional que construye una historia de esfuerzo, apoyo familiar y sueños profesionales
