Comunidad
Identidad en carboncillo: estilo de retrato aún llama la atención de turistas en Guayaquil
Humberto Sánchez lleva cuatro décadas dedicado al oficio, labor que comenzó en sus prácticas estudiantiles.
GUAYAQUIL/Natali Laica
Las fiestas de Guayaquil no solo son una fecha para recorrer lugares turísticos, sino también una excusa para conocer a quienes son parte de la cultura y con los años se han convertido en identidad de la ciudad, que este 25 de julio conmemora 491 de proceso fundacional.
Uno de estos personajes es Humberto Sánchez Avilés, artista que se ubica dentro del malecón Simón Bolívar, en el centro de la urbe.
Su trabajo se centra en la realización de retratos con la técnica del carboncillo, tanto de personas que posan en vivo como de aquellos elaborados a partir de fotografías proporcionadas por sus clientes. Además, se dedica a la restauración de retratos.
El guayaquileño, de 61 años, forma parte de la Corporación de Artistas Plásticos 9 de Octubre. Desde 2002, él y otros nueve compañeros están autorizados para ofrecer el servicio en el malecón. Pero antes de que su labor sea reconocida, Humberto se mantuvo en la informalidad. Alrededor de dos décadas se alojó por las calles 9 de Octubre y Chile. A esta arteria llegó para cumplir con sus prácticas como estudiante del Colegio de Bellas Artes Juan José Plaza. “Vimos que a la gente le gustaba… Era un modo de ingreso y nos quedamos. Cobrábamos, si mal no recuerdo, entre 10 y 20 sucres”, dijo.
Su jornada empieza a las 10:00 y termina hasta que la luz del día lo acompañe, que es un poco antes de las 18:00. Un mandil blanco y una boina negra forman parte de la imagen que distingue a Humberto. Antes de comenzar a dibujar, organiza sus cuadros para exhibirlos al público.
Para dar vida a sus retratos, Humberto utiliza un lápiz carboncillo, barras de carboncillo, lápiz de grafito, un borrador, un difumino y una brocha para difuminar, materiales que le permiten crear sombras, texturas y detalles.
Comentó que, aunque recibe visitantes todo el año, destaca que en julio, con motivo de las fiestas de Guayaquil, aumenta la afluencia de clientes.
Para Humberto, su satisfacción es que el público conozca su trabajo, tanto los visitantes nacionales como los extranjeros, quienes reconocen el talento de los artistas locales.