Foto: Pixabay.

El mundo se encamina hacia los dos años sumergidos en una pandemia causada por un virus que se originó en la ciudad de Wuhan, en China. El covid-19 existe en los humanos desde diciembre del 2019, pero se esparció por el mundo entero entre finales de febrero y principios de marzo del 2020. Y para ese entonces en el planeta reinaba una sensación horrenda de incertidumbre. Sin embargo, había una sola cosa clara, si ibas a salir, obligatoriamente debía ser con mascarillas.

Durante todo este tiempo el mercado de las mascarillas se incrementó de una forma demencial. Hay de todo tipo, colores, materiales y diseños. Incluso hay empresas que fabricaron unos tapabocas electrónicos económicamente costosos. Pero los usuarios, con tal de estar protegidos, compraban lo que fuera necesario.

En este sentido se desarrollaba el debate de cuáles eran las mascarillas más efectivas y las que no "servían para nada". Entre estas últimas ubicaban a las de tela o artesanales. Se dijo en su momento que como mínimo la mascarilla tenía que ser clínica. No obstante, más de un año después, un estudio determina que estos cubrebocas sí protegen ante el contagio del covid-19.

Según reseña Gizmodo, la Universidad de Colorado Boulder realizó una investigación y experimento. En su trabajo sometieron mascarillas de este tipo a un año de uso con lavado y secado semanal. Entonces, a pesar de que recibieron agua y productos detergentes, la tela de algodón no se deterioró y mantuvo su textura capaz de impedir el paso de las partículas, como las de un virus.

(I)

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